30 mar. 2015

FIDEOS TOSTADOS CON LANGOSTINOS Y ALIOLI DE PIMIENTO DE PIQUILLO

Hay veces que una va a un sitio a comer, y se enamora de un plato, y no se queda tranquila hasta que no "lo imita".
¡Pues eso me ha pasado a mí, soy bastante caprichosa!
Hace pocos meses, un domingo, , a pesar de que no lo tenía previsto, me fui a comer con mis amigas del grupo Pipirrana, al restaurante MOMA, en Churriana (Málaga). 
Quería dedicar ese día a estudiar, y a limpiar la casa y organizar. Pero ya llevaba varios días sin parar, y mi amiga Laura me convenció que había que descansar, y cambiar de chic. Hacía tiempo que no nos veíamos, y era una buena ocasión.
Angeles fue quien decidió dónde iríamos a comer, y una elección muy acertada.
Nos trataron de maravilla, y todo lo que comimos estaba riquísimo, bien presentado, y bastante cantidad.
Y este plato me gustó especialmente, y hoy he querido imitarlo.
El resultado ha sido muy bueno y os dejo cómo lo hice. Es bastante fácil, y aunque hay muchas recetas, no hay ni que consultarlas, es un poco intuitivo..

Ingredientes:

  • 300 g de fideos medianos
  • 400 g de fumet de pescado
  • 16 langostinos
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra para tostar los fideos y para dorar las gambas y ajos
  • 2 dientes de ajo y una guindilla (cayena).
  • una cucharada de salsa de soja,
  • una jibia pequeña
  • para el fumet: las cáscaras de los langostinos, un trozo de puerro, un poco de apio, una zanahoria, sal y pimienta, al gusto. 
  • para el alioli de piquillo: Aceite de oliva virgen extra, de la variedad arbequina. También puedes utilizar aceite de girasol o un aceite de oliva suave; .dos dientes de ajo, un poco de sal, un chorreón de zumo de limón y dos pimientos del piquillo, y un huevo.
  • Para decorar, un poco de perejil.
Preparación

  1. Primero prepara el fumet, o caldo de pescado.
  2. En una sartén honda, o cacerola, con unas gotas de aceite, dora las cabezas y aplasta con una espumadera,  para que suelten su jugo.
  3. Añade agua suficiente (como más de medio litro) e incorpora las verduras. Deja cocer mientras preparas los fideos y el ali-oli, unos 20 minutos (retira la espuma conforme vaya saliendo). Salpimenta.
  4. En una sartén aparte, echa una cucharada de aceite de oliva virgen extra, con un ajo troceado sin la parte central, con los langostinos pelados y la jibia a trocitos pequeñitos. Sofríe hasta que los langostinos cambien de color y se vuelvan rositas y cojan ese color tan apetecible. Saca y reserva.
6. En la misma sartén, añade otra cucharada de aceite de oliva virgen extra, y el otro diente de ajo troceado (siempre retira el centro, para que no piquen). 
7. Incorpora una guindilla y los fideos. Empieza a rehogar para que se vayan tostando, removiendo con cuidado que no se quemen. Casi al final, unos diez minutos, riega con una cucharadita de salsa de soja. Eso le da un sabor muy rico y además se ponen más oscuros.
8. Cuando estén en ese punto, añade el caldo de pescado y deja cocer otros diez minutos, hasta que los fideos queden sueltos. Remueve y añade los trocitos de la jibia.
9. Ahora prepara el alioli, como tradicionalmente, 
10. En el vaso de la batidora, pon el huevo, los ajos pelados y sin la parte central, un chorreón de zumo de limón, un poco de sal y aceite que cubra el huevo. Emulsiona. 
Al final le pones los dos pimientos del piquillo y bates de nuevo.
Sirve los fideos calientes cubiertos con la salsa de alioli y los langostinos.


¡Por cierto! Este restaurante al que fuimos fue todo un descubrimiento, y de los buenos.
Además de una atención estupenda, su cocina es casera, pero con toques de diseño, que hacen disfrutar de cada plato, donde los sabores mediterráneos,  y malagueños, destacan con muy buenas presentaciones.
Su cocinero, Víctor Luque, encantador por cierto, nos sorprendió con unas ensaladas muy apetitosas.

29 mar. 2015

TORRIJAS TRADICIONALES FÁCILES A LA NARANJA Y LICOR

Mientras escribo esta receta, recuerdo el olor a vino, a canela y limón de las torrijas que  hacía mi madre cuando era pequeña.
Los domingos, que era cuando estábamos más tiempo en la cama,  y a mi madre le daba tiempo a preparar desayunos especiales,  nos despertábamos con estos olores y las tres hermanas mayores devorábamos el desayuno que ella nos preparaba.
En casa gustaban mucho las torrijas,  sobre todo a mi padre,  que era capaz de comerse un plato entero y dejarnos sin probarlas 
Eduardo, no comas más, que las niñas no han comido! -le decía mi madre, asustada viendo cómo iba bajando la cantidad, y el plato se iba quedando vacío.
Aunque sea un dulce tradicional de Semana Santa, yo suelo hacerlas durante todo el año, sobre todo cuando sobra pan.  No a lo mejor tantas veces como quisiera, pero sí cada vez que me sobra pan, y eso que casi siempre dejo que se ponga duro y lo rallo.
Pero mi madre ha hecho y hace torrijas cuando le sobra pan, en cualquier época del año. Y yo me he quedado con esa costumbre, al igual que tomé prestada también la costumbre del "arroz de los domingos". 
Y además, se lo debo a un amigo de mis hijos, a Juan, que cuando empecé con el blog me pidió que publicara las torrijas, y siempre lo he tenido ahí, en el alma. ¡Por fín, aquí están!

En aquel momento, cuando jugaba con mis hermanas, un domingo cualquiera, al "pilla pilla" mientras mi madre canturreaba en la cocina mientras hacía las torrijas,  ni se me ocurría pensar que yo, unos años después, haría esas torrijas también para desayunar para mis hijos, y además con el mismo cariño y la misma dedicación que mi madre le ponía.

Voy a intentar poner unas cantidades, por si alguien se acerca por aquí, despistado, un domingo cualquiera, a ver cómo se hacen. Y digo lo de voy a intentar, porque yo las hago a ojo. Mi madre no me dio una receta, con ingredientes medidos y pesados. Un chorreón de vino en un plato con leche...;  un puñado de azúcar con un poquito de canela...; dos huevos, para según qué cantidades... 

Así es que, mientras las hago, calculo y peso para saber más o menos qué cantidades pongo de cada uno de los ingredientes.

IngredientesPara cuatro personas:
  • 10 rebanadas de pan de dos o tres días., (una barra más o menos),
  • Dos vasos de leche, (como 400 ml. aprox,.),
  • Un vaso de vino blanco, licor de castaña (este ha sido hoy el utilizado), vino dulce de Málaga..
  • 2 huevos,
  • Una cucharada de zumo de naranja (es una manía, pero mientras las preparo, me tomo un zumo de naranja y aprovecho un chorreón)
  • Cuatro cucharadas de azúcar,
  • Una cucharada de canela molida,
  • Aceite de oliva virgen extra para freír.
  • Un palo de canela.
Preparación:

  1. En un cazo caliento a fuego suave la leche y el vino con una cucharada de azúcar y la corteza de naranja, A veces le añado media ramita de canela, pero eso es opcional. No dejo que hierva, pero sí lo tapo y dejo que se enfríe hasta que esté tibia y se infusione la naranja.
  2. Una vez preparadas las rodajas de pan, y cuando la leche está tibia, saco la cáscara de naranja y voy mojando el pan. Dejo el pan en remojo hasta casi que se me olvida. Eso sí, el pan tiene que ser un pan asentado, si no, hago una papilla. . Después las saco y dejo escurrir  sobre una tabla mientras preparo las demás.
  3. Ya escurridas, bato los huevos en un plato  y los rebajo un poco con una cucharada de zumo de naranja, y en su defecto, con un poco de agua (pero poca),
  4. Con el aceite bien caliente, voy echando el pan y friendo a fuego medio, hasta que estén en el punto que a mí me gustan, ni demasiado crudas, ni demasiado fritas.
  5. Las saco y pongo sobre papel absorbente. 
  6. En otro plato tengo preparado el resto del azúcar con la canela, bien mezclado, y voy rebozando las torrijas. Unas veces, admito, le pongo más canela, otras menos. Ya os digo, no tengo receta fija.
  7. Y ¡listas para tomar! En ocasiones también le he puesto vino dulce, o anís... están riquísimas. 
  8. Es un plato, para mí, de reciclaje, porque además de aprovechar el pan que está duro, puedes cambiar ingredientes según lo que tengas en casa, y cada día es una sorpresa y una torrija distinta.
  9. Estas de aquí abajo están Rellenas de mermelada de fresa.

23 mar. 2015

HAMBURGUESAS DE POLLO, FOIE GRAS Y QUESO

Y eso que a mí no me gustaban las hamburguesas..., y siguen sin hacerme mucha gracia, pero al menos las que se compran en los establecimientos que se dedican a comidas rápidas, o en las carnicerías, o supermercados.
Pues desde que las hago en casa, me van gustando cada vez más. Y es que he utilizado recetas con ingredientes que aportan sabores distintos, y eso sí que me ha gustado.Y ya, si hago el pan en casa, entonces ya es lo más... como dicen los jóvenes.
En este caso salen de una revista que se llama SABER COCINAR Tv.
He adaptado la receta a mi gusto personal, y me han encantado.
Ingredientes para 8  hamburguesas no demasiado grandes:

  • 300 g de pechuga de pollo
  • Un huevo pequeño
  • 30 g de queso curado rallado
  • 40 g de Foie gras
  • 20 g de miga de pan
  • Un poco de leche
  • 20 g de piñones
  • 60 g de rucula
  • Tomate frito
  • Sal y pimienta
  • Opcional: cebollino
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
  1. Limpia el pollo, corta la parte de la grasa, y trocea en cuadraditos pequeños.
  2. Deja la miga de pan en remojo con un poco de leche. 
  3. Escurre y mezcla con la carne, el huevo batido, sal y pimienta, y si tienes cebollino, picalo y añádelo también a la mezcla.
  4. Tuesta los piñones en una sartén sin aceite, y agrega a la mezcla junto con el foie gra y el queso rallado. Mezcla de nuevo.
  5. Amasa y da forma circular, tipo hamburguesas. Yo no las hago muy grandes, pero aquí ya juegas con tus gustos y preferencias.
  6. Como la masa se te pegará en las manos, me ayudo con un poco de pan rallado.
  7. Aplasta ligeramente y dora en una sartén con unas gotas de aceite.
  8. Parte los bollitos y Tuesta un.poco en plancha, o sartén.
  9. Pon la carne entre las dos mitades de los bollitos, luego la rúcula y cubre con la salsa de tomate, también tibia. Estará mucho más rica.

Las hamburguesas hechas en casa son muy ricas, y tú puedes elegir el tipo de carne y vegetales.




8 mar. 2015

CUPCAKES DE CHOCOLATE BLANCO

Aunque estos cupcakes están hechos en una máquina de
hornear magdalenas, la preparación es la misma que si van
al horno, quizá los tiempos, pero el resultado es el mismo, unos deliciosos cupcakes o, magdalenas de chocolate blanco, que podéis decorar cómo más os guste.
Os dejo la receta:
Ingredientes:
  • 2 huevos
  • 125 g de mantequilla
  • 220 g de azúcar
  • 125 ml de leche
  • 225 g de harina
  • 2 cucharaditas de levadura
  • Un poquito de sal
  • 50 g de chocolate blanco
Para la cobertura:
  • 200 g de azúcar glacé
  • 200 g de mantequilla
  • 250 g de chocolate blanco
  • 30 ml de leche
Peparación:
Todo a temperatura ambiente, huevos, leche, mantequilla.
  1. Trocea la mantequilla y deja que se ablande a temperatura ambiente.
  2. Precalienta el horno a 180 grados.
  3. Bate la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa.
  4. Casca los huevos y agrega de uno en uno, batiendo.
  5. Vierte la leche y mezcla.
  6. Incorpora la harina, levadura y sal tamizadas, pero no de una vez, sino en varias veces.
  7. Bate hasta conseguir una masa homogénea.
  8. Pica el chocolate y agrégalo.
  9. Coloca las cápsulas en un molde rígido y llena hasta dos terceras partes y hornea de 20 a 25 minutos.
  10. Espera 5 m a sacarlos del molde y deja enfriar sobre una rejilla.
Cobertura:
  1. Mezcla el azúcar glacé con la mantequilla y la leche.
  2. Funde 200 g de chocolate al baño maría o microondas y deja entibiar. 
  3. Añádelo y bate bien
  4. Rellena una manga pastelera y decora como más te guste. 
  5. Los 50 g de chocolate restante puedes rallarlo y echarlo por encima de la Cobertura. 
Si los haces en una de esas máquinas que hay ahora que hornean magdalenas, solo tienes que encender la máquina y cerrar.
 Dejar 5 minutos, se encenderá el interruptor verde. 
Meter los papelillos y rellenar rápido de la misma forma, dos terceras partes de masa.
Cerrar la máquina y dejar 15 m. 
Apagar y abrir. 

3 mar. 2015

LUBINA CON CREMA DE ZANAHORIAS, ALCACHOFAS Y CHAMPIÑONES SALTEADOS

Hay épocas en la vida en las que todo cuesta más trabajo, por las circunstancias. Las condiciones cambian, y hay que adaptarse con lo que contamos en esos momentos. 
Las actividades y las obligaciones apremian, y el tiempo para menesteres más satisfactorios, escasea. 
Pero hay prioridades que tenemos que atender, y ahora estoy inmersa en una de ellas, y bien gorda. Me juego mi futuro profesional, y como están los tiempos, mejor no jugársela. 
Por eso veréis que mis entradas son más esporádicas, aunque ya lo estuvieran siendo sin un aviso; que mis fotos son regulín regulán (y es que no tengo cámara de fotos, ni luces) y tampoco tengo mucho tiempo para buscar otras mejores. Por no tener, no tengo ni platos variados. ¡Vamos, tampoco es que en mi casa tenga mucho más, pero al menos alguna cosita sí! Es que me han dejado un piso para estudiar y relajarme y concentrarme, por eso. Y publicar desde el móvil, es bien difícil, aunque siempre pueda hacer una escapada al ordenador de mi casa, la de verdad. (cotilleo, cotilleo... estoy redescubriendo el placer de montar merengue a mano -duele sí, pero es diver-; o montar la nata con una batidora de esas muy, pero que muy baratas, y sorprendentemente ha montado muy bien, y he hecho una minitarta, -jejeje-; o un arroz para dos personas que me como yo en dos días....). Enfín, hay que buscar la parte positiva de todo.
Bueno, a lo que iba, que lo de enrollarme sigue igual.
Que yo quería decir que una no tiene tiempo ni cabeza para inventar, ni para experimentar. No como mi amiga Angeles Ballesta (kesito en las redes), que es una gran inventora, una gran cocinera, y merecedora de todos los premios que ha conseguido ya.
Así es que, con dos o tres libros que me llevé a este piso, más lo que una encuentra por el frigorífico, pues que preparo unas comidas bien ricas. Y es que de eso no quiero privarme, aunque esté sola, aunque esté estudiando, siempre hay un tiempo para cocinar y comer y cenar bien. Que quien no alimenta el cuerpo, no alimenta al cerebro. Y ahora lo tengo que alimentar muy bien. 
Y en uno de esos libros de cocina, de la cocina tradicional de la Abuela, apareció esta receta con la Lubina. 
Tenía alcachofas, y todos los ingredientes, y del super de al lado de la casa, me traje los filetes de lubina.
Le añadí los champiñones, que no quería que se pusieran malos, y listo. ¡Delicioso!

Os dejo la receta:
Ingredientes:
  • 4 filetes de lubina (ya sea congelada o fresca)
  • 4 alcachofas (en este caso eran naturales, pero también puedes ponerlas en conserva)
  • 8 champiñones (opcional, en la receta original no venían)
  • 200 ml. de nata líquida,
  • 200 ml. de caldo de pollo (justo estaba preparando un caldito para una sopa)
  • Una cebolla mediana
  • 4 zanahorias de tamaño medio
  • dos cucharadas de Aceite de oliva virgen extra
  • Dos cucharadas de mantequilla
  • Sal y pimienta
Preparación:
  1. En un cazo pon el aceite de oliva virgen extra, y pica la cebolla y la zanahoria en rodajas finas, y deja que se doren unos diez minutos,
  2. Añade el caldo de pollo y la nata líquida, y cuece hasta que la zanahoria esté tierna. 
  3. Salpimenta y bate hasta conseguir una salsa espesa, más parecido a una crema. Si acaso, retira un poco de caldo antes de batir, para que la salsa no quede muy líquida, y añade según se necesite.
  4. En una sartén con un poco de aceite dora las alcachofas ya cocidas y troceadas, unos minutos escasos, a fuego fuerte. O bien naturales o bien de lata.
  5. Y en la misma sartén, dora los champiñones, lavados con agua y limòn y laminados.
  6. En una sartén más grande, con la mantequilla, dora la lubina a fuego medio fuerte, que se haga crujiente, salpimentada a tu gusto. Haz unos cortes antes de saltear, ya que el pescado encoge al contacto con el calor, y se puede abombar los filetes. 
  7. Sobre una cama de la salsa de zanahoria, pon los filetes de lubina, las alcachofas y los champiñones.

Y lo que os decía, como cuesta trabajo escribir y publicar desde el móvil, os dejo el enlace mejor donde vienen todas las propiedades y beneficios para la salud de este pescado:
PROPIEDADES NUTRITIVAS DE LA LUBINA, y otras curiosidades y recetas